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miércoles, 5 de abril de 2017

El ciclo narrativo de The Walking Dead

Recientemente hemos dichos adiós a una de las temporadas más aburridas polémicas de la serie de zombis de AMC. Es difícil, a estas alturas, defender ya la serie, pues han sido 16 episodios tremendamente irregulares, mediocres y en muchas ocasiones hasta forzados. Así, cabe preguntarse: ¿Debería ir terminando esta serie? ¿No quedan ya ideas por explotar ni re-visitar? ¿Da signos de agotamiento The Walking Dead?
A lo largo de este texto, intentaremos resolver estas y otras dudas acerca de la popular serie.

En primer lugar, creo que no debemos obviar al elefante en la habitación, y es que desde hace 3 o 4 temporadas el ciclo narrativo de la serie viene siendo el mismo, sin apenas cambios o diferenciaciones. La estructura de The Walking Dead ya no supone ninguna sorpresa para el espectador, que lleva viviendo las mismas situaciones argumentales desde hace años, a saber: nuestro grupo (prácticamente invariable, aunque siempre queda alguno por el camino) llega a un nuevo lugar, disponiéndose a transformarlo en un sitio donde quedarse y hacer vida como buenamente puedan. Sin embargo, shit happens en forma de alguna clase de némesis o alguna cagada que les obliga a irse del lugar y buscar un nuevo asentamiento. Y así constantemente. Es algo que lastra muchísimo la capacidad de sorprender de la serie, de innovar, de aportar algo distinto.

Yeah, like this season...
Y éste es precisamente otra de las lacras actuales de la serie: se ha perdido el factor de lo inesperado, la sorpresa que nos dejaba con el culo torcido. Desde hace un tiempo, los golpes de efecto de la serie se basan en escenas truculentas extremas y muertes de personajes sólo para provocar alguna clase de reacción en el espectador. Los guionistas están optando por los trucos fáciles, la magia de segunda, para intentar mantener a sus cada vez menos espectadores atados a la pantalla. Y algunos empezamos a ver esto, empezamos a cansarnos de que la serie se haya asentado en el recurso fácil, el guión efectista y manido.

Quizá por eso esta temporada haya sido tan soporífera, pero... ¿en qué momento se torció todo? Los primeros episodios de la serie resultaron hasta buenos, con un inicio espectacular, tenso, que recordaba a los buenos inicios de la serie. Sin embargo, a medida que se sucedían los capítulos íbamos perdiendo la fe, esperando alguna clase de giro o momentazo que nos mantuviera en vilo... y poco a poco, semana tras semana, descubríamos que este momento nunca llegaba.

La suerte de Carl... always. Y el tigre con conciencia
La serie se ha empeñado en intentar convencernos de la importancia de los personajes, decidida a otorgarles un trasfondo, llegando al innecesario extremo de hacer varios capítulos enfocados a sólo uno o dos personajes. Y para mí ha sido el gran fallo de la temporada. 
Ojo, cuidado, no digo que no sea vital y necesario para una buena serie asentar a sus personajes y proporcionarles contexto y circunstancias, pero lo que me ha parecido pueril ha sido hacer capítulos enteros sólo para uno de ellos. Bien se podría haber solucionado esto, intercalando por medio escenas en otros lugares, al fin y al cabo tenemos varios lugares importantes en esta temporada. Hubiera sido acertado poner menos el foco en un personaje y haberlo alternado con alguna escena que nos permitiera conocer la vida más a fondo en los otros asentamientos.

Otro aspecto que no ha ayudado a estos episodios de personaje, ha sido su duración. Casi 1 hora por capítulo en la mayoría de las casos. Me parece normal dedicarle mucho tiempo a un episodio si lo que vas a contar es importante o es necesario ese tiempo para preparar tramas o contextos. Pero me ha dado la sensación de que se podría haber contado exactamente lo mismo, sin perder un ápice, en menos tiempo, quizá los 40 minutos habituales hubieran sido suficientes.
Por poner un ejemplo, la duración de 1 hora del capítulo dedicado a Tara (personaje, por cierto, que cada vez me parece más irrelevante y que no creo que mereciera episodio propio para lo que se nos ha contado) ha sido tremendamente innecesaria. Muchos me dirán: <<Sí, pero ha servido para que conozcamos un nuevo asentamiento.>> 
Sí, eso hubiera molado si luego se le hubiera dado algún uso en el contexto argumental, más allá de que posteriormente Rick y los suyos las invaden para hacer uso de sus armas un poco por el morro. Y ya. Eso es todo. Pues no me cuela. Si presentas un nuevo recurso narrativo, al menos asegúrate de que luego va a ser relevante de alguna forma y no simplemente para ponernos en contexto un personaje que, repito, creo que no lo necesitaba.

Ya sabéis por qué esto va aquí
Podría alegar lo mismo de todos y cada uno de los episodios dedicados a un personaje. Incluso llego a pensar que este recurso, muy útil para rellenar capítulos, es una muestra de la falta de coherencia de ideas del guión, que no sabía muy bien todavía cómo llegar al clímax de esta guerra (pero de eso hablaremos luego).

¿Por qué ahora? ¿Por qué la serie se ha empeñado en que conozcamos mejor a Sasha, Rosita, Tara o Eugene cuando llevamos varias temporadas con ellos? ¿No se podría haber hecho antes? No, claro que no, porque era ahora cuando hacía falta llenar minutos. 
Por otro lado, este recurso me parece muy obvio, es lo típico de "vamos a hacer que el espectador conozca mejor a ciertos personajes para que luego den más penita al morir". Pero esto no debe presentarse de forma tan obvia, queridos guionistas. Debe ser sutil, el espectador tiene que encariñarse con ellos porque lo siente así, no porque se ha escrito un guion preparado y dispuesto para provocar ese golpe de efecto a posterior, perdiendo así toda emoción. A mí si me meten a calzador estos trasfondos, pues me voy a dar cuenta, y lo que ha conseguido es que la mayoría de episodios me parecieran un tostón.
Porque así no logro empatizar con nadie, porque estoy viendo el truco detrás del biombo, estoy dándome cuenta de las intenciones que hay, y eso no es lo que deberían hacer las buenas series.

He dejado para el final otro aspecto bastante decepcionante de esta séptima temporada de TWD, y ha sido su final. Normalmente la serie nos tiene acostumbrados a finales muy bien escritos, cargados de emoción y tensión. En esta ocasión a mí se me ha quedado todo a medio gas, la verdad. La guerra prometida no ha sido más que un altercado introductorio para la guerra real que, dicen, vendrá en la siguiente temporada.

Un aplauso para los guionistas, por favor, por lograr que los espectadores nos tragáramos una mediocre temporada para luego decirnos que esto había sido el principio, que lo bueno viene después. O sea, que entonces me he tragado ya lo malo.
Pues yo estoy cansado, estoy harto de temporadas así de malas para que luego me vendan otra vez el hype y el humo, que por cierto no siempre se cumple. 

Por el momento, el showrunner de la serie ha prometido que la octava temporada será "más grande e intensa". Nos ha jodío el chaval, esto no es muy difícil teniendo como antecedente semejante descalabro de temporada.

Hablemos de esa "guerra" del episodio final. Una guerra de traiciones, una muerte asegurada y predecible y un enfrentamiento pretendidamente épico, recalco lo de pretendidamente. Ha sido un golpe fácil, una sorpresa tonta. Ha habido escenas totalmente risorias. 
¿Por qué, si tenían a Negan a tiro varias veces, nunca llegan a apretar el gatillo? Porque la serie no está preparada todavía para dejar de explotar a uno de sus mejores villanos, lo sé, pero entonces no plantees estas situaciones absurdas.
¿Por qué el tigre tiene conciencia del bien y del mal y sólo ataca a los "malos"? Eso me ha hecho mucha gracia, y no para bien.
¿Por qué los traidores han esperado al final para revelar su oh, malvada traición? Si trabajaban con Negan, bien podrían haber terminado antes con todo en lugar de alargar esa situación de forma tan absurda.
Por otro lado, no me gusta nada lo que la serie está haciendo con Michonne, relegándola a una mera comparsa de Rick cuando ella ha demostrado mil veces lo fuerte e independiente que es. ¿Es necesaria esta relación? No, para nada, y menos si va a condicionar a un personaje como ella.

En definitiva, un servidor ha perdido las ganas, el interés y la motivación por esta serie. Todos aquellos que defienden esta temporada escudándose en el "es necesario", "tenemos que conocer a los personajes", "es pura psicología". ¿Queréis una serie de personajes bien hecha y pura psicología? Skins es un perfecto ejemplo, pero por favor, no al postureo de defensa de TWD. Cuando es una buena serie, me parece justo aclamarla. Cuando no lo es, me parece inútil defender una temporada que fácilmente está, junto a la Granja, entre las peores de toda la serie.

Por mí parte, que no cuenten conmigo para la guerra. He dado ya demasiadas oportunidades a una serie que ya no me gratifica. Cabría finalizar planteándose si, en el fondo, los verdaderos muertos vivientes han sido los espectadores de esta temporada, que entre bostezo y bostezo buscaban algo de "cerebro" en una trama decepcionante y plana.

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sábado, 11 de marzo de 2017

-Especial The Vampire Diaries- Una retrospectiva de la serie por temporadas


Se nos ha ido una de las series insignia de la CW, una serie que prácticamente nació con el canal y pronto cautivó a propios y extraños, en principio por estar basada en la saga de novelas de L.J. Smith, pero pronto perdería ese arraigo para convertirse en un producto independiente nada atado a los libros homónimos.

A través de este artículo, repasaremos la serie temporada a temporada, incluyendo los acontecimientos más destacados de cada una, al menos desde mi punto de vista. Sentíos libros de escribir en la sección de comentarios cuáles han sido para vosotros esos momentos inolvidables de "The Vampire Diaries", que ha habido muchos y es fácil dejarse alguno en el tintero. ¿Comenzamos a repasar las andanzas de los Salvatore?

Qué mala es Katherine, y como la amo (Parte 1)

TEMPORADA 1

Todo comenzó con Elena Gilbert, y lo cierto es que todo terminó con ella. En esta primera temporada se nos ofrece una primera toma de contacto con Mystic Falls y se nos dibuja a los dos hermanos vampiros, cuyas personalidades radicalmente opuestas provocarán más de un conflicto. Siguiendo la base establecida en las novelas, Elena enseguida conoce a Stefan y entabla una tierna relación con él, mientras Damon, por su parte, se dedica a sembrar el caos (¿recordáis que se convertía en cuervo?).

Qué mala es Katherine, y como la amo (Parte 2)
Las bases de la serie se asientan muy bien, los personajes resultan carismáticos y se empieza a vislumbrar ese más que probable triángulo amoroso con nuestra aún adolescente Gilbert en el instituto. Estamos, pues, ante un inicio muy entretenido, con cierto aire oscuro y con un Damon fantástico que se convierte en némesis por derecho propio. Y no puedo terminar este comentario de la temporada uno sin destacar ese maravilloso cliffhanger que nos dejó a todos con el culo torcido y que presagiaba una segunda temporada épica.

TEMPORADA 2

Si hubo algo a mejorar de la primera temporada eran los personajes secundarios, quienes por suerte sí logran brillar en determinados momentos en esta segunda.

Así, por ejemplo, aparte de ratificar lo buena villana que es Katherine, que simplemente hace lo que le viene en gana y se dedica a sembrar el caos de formas maravillosas, también vimos por primera vez a Klaus, que pronto se convertiría en un personaje muy relevante en este mundillo de Julie Plec y en otra adición interesante al mundo de villanos de la serie. 

Otro personaje que empieza a coger interés y protagonismo leve en esta temporada fue Tyler, quien empieza a lidiar con su lobuna maldición creando interesantes contrastes y ampliando el espectro paranormal de la serie. Nuevamente, la temporada nos deja con un cliffhanger muy interesante que involucra especialmente a Jeremy, quien ve a dos personajes que se consideraban fallecidos (ya sabéis que en esta serie las muertes son como cambiarse los calzones).

He pensado que estaría bien poner esto. De nada, bitches
Tenemos una segunda temporada muy interesante, con un conjunto de personajes que va creciendo y ganando en interés e intensidad, importantes revelaciones, grandes momentos y un mejor equilibrio entre tramas que yo no se centra tanto en el trío Elena-Damon-Stefan, algo que sirvió para no estancar la serie e insuflarle nueva vida para que no cayera tan pronto en el agotamiento. Bien jugado por parte del equipo de guionistas.

TEMPORADA 3

A mi juicio, unas de las mejores de la serie, con grandes acontecimientos muy importantes, escenas memorables y un excelente equilibrio entre tramas.

En esta tercera temporada, Klaus se termina de consagrar como uno de los villanos más carismáticos y queridos de la serie, llegando incluso a obtener su propia serie spin-off. Ya no sólo tenemos su presencia, sino que la familia de Originales crece con la llegada de la estupenda Rebecca, que jugará también una importante baza en las tramas de temporada, llegando a obtener cierto grado de complicidad con Stefan. El binomio de personalidades Klaus-Rebecca representa dos caras de la misma moneda, que da lugar a interesantes conversaciones y formas distintas de llegar al mismo fin.
Por si esto fuera poco, la transformación de Caroline a vampiresa se consagra en esta temporada (gracias, Katherine, por tu intrínseca maldad), lo que da lugar también a interesantes tramas para el personaje, que debe lidiar con este difícil cambio a su peculiar manera, ironías de Damon mediante.

Sé que todos recordamos esta última escena
Aún más, en esta temporada también lidiamos, al final de la temporada, con la conversión de Elena a vampiresa también, lo que nos deja otro estupendo cliffhanger y con ganas de una cuarta temporada. Ya tocaba que la protagonista se fuera al "lado oscuro"... bastante aguantó.

Como ya dije, temporada ascendente de The Vampire Diaries, con mil acontecimientos muy bien llevados, tramas que se conectan con lógica y una evolución coral en casi todos los personajes. Si tan sólo todas fueran así...

TEMPORADA 4

No se puede negar que si hay algo que sabe hacer bien esta serie es crear villanos interesantes, y lo sigue demostrando. Con la marcha de Klaus y compañía a su propia serie (aunque volverán de cuando en cuando para tocar la moral maravillosamente), necesitábamos un revulsivo para volver a sentir esa sensación de que hay un peligro real en Mystic Falls. Y llegó, pero de una forma bastante atrevida.

¿Qué hacer cuando tu peor enemigo eres tú mismo? Eso precisamente es lo que debe plantearse Elena en esta temporada, intentando hacer frente como buenamente puede a su transformación reciente. Sí, tiene a Caroline a su lado ayudándola, pero es que no todas las personas asumen de igual manera en lo que se han convertido, y para Elena va a ser un camino plagado de espinas.

Tyler, ese personaje tan poco valorado argumentalmente. Normal que se enfade
Su preocupación llega al punto de que empieza a parecerse a Katherine, a quien odia profundamente, llegando incluso a replantearse su propia humanidad, o lo que le queda de ella. Por si esto fuera poco, su nuevo estado vampírico le acerca más a Damon, por quien empieza a sentir cosas extrañas, a pesar de que al principio lo achaca a su transformación, en lugar de plantearse que él, de alguna forma, siempre ha estado ahí para ella. Y es que todos sabemos que estos dos van a acabar siendo endgame, ¿no? Esa dualidad entre si será amor o sólo lo parece (sí, acabo de hacer esa referencia) es uno de los puntos clave de esta temporada.

¿Cuánto hubo que esperar para este momento? ¿Cuántos/as llorasteis o aplaudisteis?
Sin embargo, no se pueden sostener 22 episodios con las dudas existenciales de Elena, por lo que necesitamos a otro cabroncete más para liarla parda, y en esta temporada comenzamos a vislumbrar al próximo gran villano de la serie, Silas. Si recordamos, Jeremy había fallecido en la temporada anterior, y Bonnie, enamorada como estaba del pequeño Gilbert, estaba empecinada en intentar traerlo de vuelta. Sí, lo consigue, de cara al final de temporada, pero eso trae consigo una consecuencia que nadie esperaba y por la que todos pagarán, el malvado doppelganger de Stefan.


TEMPORADA 5

"El otro lado" protagoniza casi en su totalidad esta quinta temporada, jugando con la vuelta de muchos personajes de forma esporádica y con recuerdos de otras temporadas.

¿Qué? ¿Que he puesto muchos gifs de Katherine? Yo qué va...
A lo largo de la temporada, y mediante interesantes flashbacks, vamos conociendo el origen de Silas y su trasfondo para llegar hasta donde está actualmente, intentando dar motivos por los que actúa como tal. Una vez más, Nina Dobrev se "desdobrav" para interpretar a otro personaje, el auténtico amor de Silas en el pasado que, oh, casualidades de la vida otra vez, es idéntica a Elena. Lo de esta mujer es para mear y no echar gota.

Silas y su amor pondrán en tela de juicio la relación de Damon y Elena, la cual estará llena de drama, turbulencias y muchos momentazos. Para regocijo de los fans, esta temporada trae de vuelta a Klaus, ya que el hecho de abrir "el otro lado" también afecta a sus tramas, jugando así con las dos series en una especie de crossover (que esto no lo inventó Arrow) cuyo principal objetivo era aumentar la base de espectadores de The Originals, que no parecía ir tan bien como se esperaba. 

Finalmente, la serie juega otra vez con nuestros sentimientos alzando otro cliffhanger de esos que te dejan plantado en el sillón; Damon y Bonnie juntos y solos en "el otro lado". ¿Cómo se sale de ahí?

TEMPORADA 6

Buena parte del cast de la serie nos decía adiós en esta temporada, entre ellos Nina Dobrev, Steve R. McQueen o Michael Trevino (a quien también veríamos en The Originals). Así pues, tocaba llenar de feels y nostalgia la temporada para darles una digna despedida. Sin embargo, no todo serían despedidas, ya que tendríamos la vuelta de Alaric y la inclusión de un nuevo personaje, Enzo, que enseguida pondrá al fandom patas arriba (un vampiro sexy con acento británico, pues obviamente).

Lo bien que le sienta a Stefan hacer de malo
Caroline, por su parte, debe lidiar en esta temporada con el duelo tras haber perdido a su madre, su pilar principal en la vida y su único familiar vivo. La serie juega con su humanidad de una forma que me pareció magnífica y posiblemente sea la temporada donde realmente se puedan ver mejor las dotes interpretativas de la actriz, ya que su trama de inhumanidad fue brutal.

En esta temporada, dejamos a Bonnie y Damon en "el otro lado", viviendo su particular día de la marmota e intentando por todos los medios escapar de allí. Esto consigue que ambos estén obligados a entenderse y empiecen a forjar la que es posiblemente la mejor relación de amistad de la serie, ¿quién nos lo iba a decir?

Pero sin duda alguna, el punto más importante de esta temporada es la presentación de un nuevo villano, el que para mí es casi el mejor de la serie (con permiso de Klaus y Katherine), Kai, que por primera vez no es un vampiro (menos mal), sino un brujo que se ve obligado a absorber los poderes de la gente de su clan para poder recuperar los suyos. Y claro, cuando toda tu "familia" reniega de ti y te abandona, te conviertes en un capullo sin sentimientos a quien le da igual exterminar a todo su clan con tal de recuperar lo que es suyo. Así, Kai es un villano en mayúsculas magistralmente interpretado por Chris Wood, con muchos toques irónicos y grandísimos diálogos.

Pura magia
Pero en esta serie, claro está, ningún villano suele durar más de una temporada, y para cuando Kai desaparece (de momento), tenemos de vuelta a Lily, la madre de los Salvatore, y su familia de Herejes que ya nos avanzan que serán importantes en la futura temporada.

TEMPORADA 7

Se podría decir, y lo voy a decir, que la sexta temporada fue la última decente que nos dio esta serie, y en gran parte fue gracias a lo magnífico que fue Kai, porque si no tampoco se salvaba.

A partir de aquí, la serie empieza a descarrilar fuertemente, y ya no sólo lo achaco a la no presencia de su protagonista absoluta, Nina Dobrev, sino a tramas vagas, poco conectadas y el uso fallido de flashforwards como intentando darnos a entender que algo malísimo está pasando, creando una expectativa que finalmente no se vio cumplida y quedó en aguas de borrajas.

Chris Wood appreciation #1
Los Herejes son, posiblemente, los villanos más flojos de la serie, y sus tramas se queman demasiado rápido. Si algo se puede salvar de ello es la presencia de Lily, que a través de sus conversaciones con sus hijos Salvatore, hace ver la clase de persona que es y consigue que empaticemos un poco con ella, descubriendo una necesaria línea de grises.

Chris Wood appreciation #2
Además, la pareja de vampiresas lesbianas de la familia, absolutamente fantásticas, también logra que el interés no se pierda del todo, pero dista mucho de las grandes temporadas que esta serie nos había dado en el pasado.

La inclusión de Enzo como personaje asentado, la historia de La Armería, su pasado y su relación con Damon son pequeñas píldoras que tampoco resultan suficientes para salvar de la quema una temporada carente de ideas, que emplea reiteradamente recursos del pasado y ya no logra despertar esa sensación de curiosidad que antaño teníamos.

Chris Wood appreciation #3 (La referencia me ha matado)
TEMPORADA 8

Afortunadamente, aquí terminó todo, con una temporada que, sabiamente, sólo consta de 16 episodios, pues 22 hubieran sido insostenibles ante la absoluta falta de tramas interesantes, inventándose ya cosas que no pegan demasiado bien con el universo de la serie.

Había que llamar al Diablo para rematar la serie, el último gran villano a batir por los Salvatore, y quien al final fue más bien un mal menor al que despachan de la forma más triste para ser quien es. Ya no quedan ideas, se exploran los recursos del interruptor de humanidad por enésima vez y la relación de Damon y Stefan ya ha dado tantas vueltas que nos sabemos de memoria qué van a decir en cada momento. Ya no queda nada por explotar, está todo contado.

Chris Wood appreciation #4 (Los villanos y las redes sociales)
El único gran motivo que me hizo no abandonar fue precisamente la certeza de que este iba a ser el final, y después de haber seguido a estos personajes durante 8 años de mi vida, me daba pena dejarlo sin más, y el capítulo final, en pequeña parte, ha compensado una última temporada muy floja, sin momentos reseñables y carente ya de ideas o tramas.

Sin embargo, quedémonos con lo bueno, con esos grandísimos momentos que sí nos ha dado esta serie, con tantos momentos de alegría, tantos momentos de lágrimas, de shippeo, de infartitos, de frases para la posteridad, de cliffhangers apoteósicos, de villanos bien escritos y de horas y horas de fantasía televisiva que probablemente nunca olvidaremos.

"Goodbye, brother"

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domingo, 5 de marzo de 2017

Emerald City, regreso al mundo de Oz


Si hay un mundo imaginario que ha recibido miles de interpretaciones por parte de diversos medios, ése es el maravilloso mundo de Oz. Originalmente, conocimos este mundo en la conocida película El mago de Oz, protagonizada por Judy Garland. Dirigida inicialmente al público infantil, la película supo encontrar también en el público adulto un buen aliado, capaz de leer los trasfondos y mensajes que escondía el filme.

Anteriormente, en el año 1900, se publicó un libro titulado El maravilloso mago de Oz, novela que, a pesar de ser vendida para el público juvenil, en el fondo era una alegoría socio-política sobre la situación americana a finales del siglo XIX. Fue tan exitoso que el autor pudo escribir un total de 13 libros ambientados en este fantástico mundo, llamando a la saga Land of Oz. Las novelas compartían personajes con la película original, pese a que su argumento era radicalmente diferente.

A lo largo del tiempo, hemos visto muchas otras ramificaciones de Oz, tanto en el cine (la malograda película Oz, un mundo de fantasía, del año 2013), como en la literatura, donde actualmente está en boga la saga Dorothy debe morir, una inventiva aproximación a esta historia.

"¡Ese ventilador, leches!"
Centrándonos ya en lo que nos ocupa, Emerald City nos plantea una versión actualizada de esta historia, que a pesar de guardar ciertas semejanzas con la historia primigenia, también se aleja bastante de la misma. Conviene destacar también que la serie está basada en la saga de novelas de la que os hablé anteriormente, Land of Oz. Ahora bien, ¿es un digno visionado?

Pues sí y no, la verdad. Una de las grandes lacras que creo que tiene esta serie de la NBC es su reducidísmo número de episodios, que obliga a apresurar tramas, ignorar otras y limitar en demasía el necesario desarrollo de personajes. Podemos entender los objetivos y motivaciones de algunos de ellos (los menos), pero al haber un número de ellos tan amplio para una serie tan breve, todo acaba reduciéndose en exceso y en consecuencia la serie peca de una simpleza excesiva con personajes planos.

Por otro lado, el rumbo que toman ciertos personajes se hace en ocasiones ilógico, casi inexplicable, pasando de una cosa a otra según les va, injustificando la trama y sirviendo únicamente a la historia episódica que hay en cada momento.

¿Handsome? ¿Hot? ¿Hipster?
Y es una pena, porque he de reconocer que la serie empezó bastante bien, partiendo de un concepto interesante pese a ser familiar y presentando un mundo de Oz muy interesante y que parecía bastante rico en detalles. Y es que si hay algo que no se puede achacar a Emerald City son los efectos técnicos y los escenarios (rodados en su mayoría en Barcelona), donde la serie cumple bastante bien y nos hace sumergirnos en su mundo. Una lástima que el guión nos saque bastante de Oz. Si tan sólo Once Upon a Time aprendiera un poco a nivel técnico de esta serie...

Hay ideas interesantes, incluyendo un momento que me ha recordado a la gran Lost, donde parece que la serie empezará a revelar cosas muy interesantes y a dejarnos sorprendidos, pero no, enseguida se detiene y no va a mucho más, sirviendo sólo para presentar el interesante trasfondo del mago, probablemente uno de los pocos personajes cuyo desarrollo ha resultado convincente.

Me gustaría decir que son OTP, pero....meh
El futuro de Emerald City es incierto, y yo creía que iba a ser una temporada única, dada su extraña duración de 10 episodios y que todo parecía encaminarse a un fin, pero han quedado frentes abiertos que se resolverán o no en una improbable segunda temporada.

Recomendada sólo si sois aficionados a las historias de fantasía y os interesa especialmente el fantástico mundo de Oz. La serie es, al menos, entretenida, pero tenía mucho potencial para ser más que una sombra de lo que finalmente fue.

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domingo, 26 de febrero de 2017

How To Get Away With Murder T3 -Análisis- (OJO, SPOILERS)


Se nos va otra temporada más de este apasionante thriller producido por Shonda Rhimes y escrito por Peter Nowalk.

La verdad es que las temporadas de esta serie se pasan volando, y no sólo porque sean de 15 episodios, a petición expresa de Viola Davis para continuar en ella, sino porque pasan tantas cosas y es todo tan frenético que a veces bien nos hace falta detenernos un poco a analizarlo fríamente. ¿Os animáis a comentar conmigo esta trágica tercera temporada de How to get away with murder?

Si hay una constante en esta serie, esos son los giros inesperados, las piezas del puzle que al principio parecen no encajar o tener sentido alguno pero que al final conforman un conjunto increíble de relevaciones que, en general, se asientan sobre cierta lógica y resultan creíbles.

Laurel (Karla Souza) tiene grandísimos momentos en esta temporada
Si bien esta temporada no ha sido, ni lejos, tan liante (en el buen sentido) como la anterior, donde prácticamente todo giraba en torno al caso Hapstall, con miles de giros a cada momento y momentos de "sí, pero no, pero al final resulta que era que sí", en esta ocasión no hemos tenido varios casos episódicos ni tan siquiera uno grande que abarcara todo... bueno, sí, entre comillas.

Lo cierto es que la primera mitad de temporada nos deja donde terminó la anterior, intentando resolver el asunto de aquel inesperado disparo que puso fin a la vida de Wallace Mahoney. Pero, como de costumbre en esta serie, las cosas no son tan sencillas como parece, ya que investigar quién disparó el arma también provoca otras consecuencias que ya parecían olvidadas en esta serie, pero que logra rescatar con maestría e hilando temas que creíamos desaparecidos pero que en realidad, aunque de lejos, guardan cierta conexión con la vida de Wes y Annalise.

Se podría decir, en otras palabras, que esta temporada se hila con la primera, atando aquellos cabos sueltos que, como espectador, ni sabíamos que quedaban pero que sirven para darle un nuevo aire a un viejo caso, así como para tener nuevamente a nuestros queridos "aprendices de Annalise" contra las cuerdas otra vez.

Y así, paso a paso, revelación tras revelación, llegamos a esa chocante mid-season, que dividió a los fans en dos bandos diametralmente opuestos, aquellos que lloraban con lástima la pérdida de Wes Gibbins, y aquellos, como un servidor, que pensábamos que era un personaje bastante pusilánime que no era, ni de lejos, el más convincente del grupo de estudio de la abogada. Eso tampoco quiere decir que su muerte no me sorprendiera, nada más lejos de la realidad, creo que como guionista hay que tenerlos bien grandes para matar a un personaje protagonista y seguir con la serie manteniendo el nivel de calidad.

Michaela (Aja Naomi King) cada vez me gusta más
Así, la polémica muerte de Wes sirve para insuflar nueva vida a la temporada y arrancar la otra mitad con una nueva pregunta en el aire, o mejor dicho varias: ¿quién mató a Wes? ¿Por qué lo han matado? ¿Realmente murió en la casa quemado o habían pasado otras cosas previamente?

Vuelta al ruedo. la investigación se vuelve a poner en marcha, sacando de por medio muchos trapos sucios que, como comenté antes, parecían enterrados pero ven la luz otra vez con otra perspectiva y en boca de otros personajes, como Oliver, que cada vez está más metido en la trama principal y que ya nada puede hacer por salir del "barro judicial" en el que se halla.

Desde luego, resulta loable que, tras la muerte de un personaje importante, la serie sepa reconstruirse a sí misma y dejar a los espectadores con el culo torcido por enésima vez, entretejiendo por medio muchas otras tramas secundarias que resultan interesantes y no desmerecen al conjunto principal de la trama del asesinato. Diálogos ácidos, un ritmo endiablado, personajes que cada vez son más interesantes, relaciones MUY diversas, secretos encubiertos y hasta cierto sentido del humor que, entre tanta tensión y drama, resulta un agradecidísimo soplo de frescura.

Puede que en más de una ocasión queramos matar a más de un personaje, o no entendamos sus decisiones, pero si en algo es experta esta serie es en poner a todos en situaciones cada vez más límite y ver cómo se desenvuelven, lo que logra crear una constante sensación de premura en el espectador, que prácticamente no podrá pestañear ante el ritmo que se lleva.

Y todo lo que pueda decir de Viola Davis se queda corto
Antes de terminar mi análisis, voy a atreverme a hacer una apuesta, y es que vistos los acontecimientos de esta temporada y atando ya cabos con el origen de todo, me permito predecir que la cuarta temporada podría ser la última. La audiencia de la serie no es para nada mala, pero tampoco considero que sea una serie que se pueda alargar indefinidamente, todo está llegando a cierta resolución y pese a que aún quedan bastantes dudas en el aire, me da la sensación de que nos estamos encaminando a un posible desenlace. Desde luego, de ser así, me daría mucha pena, ya que es una de las series que más disfruto actualmente (a pesar de que me pone tenso como pocas) y me dolería decirle adiós, pero también creo que es mejor irse cuando estás en tu mayor pico de calidad que arrastrarse indefinidamente movido únicamente por audiencias.

Sin más, os animo fervientemente a empezar esta serie si aún no lo habéis hecho (aviso, os vais a enganchar), y si ya lo habéis hecho, contadme... ¿qué os parece? ¿Que opinión os merece la tercera temporada?

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domingo, 22 de enero de 2017

The Good Place, ¿el paraíso tras la muerte?



The Good Place es otra prueba más de que Michael Schur va camino de ser uno de los mejores creadores de comedia de la televisión actual. 
¿Y quién es Michael Schur? Pues es el creador de la exitosa Parks and Recreation, serie que si no habéis visto vuestra vida es un fraude y está incompleta, así que antes de seguir leyendo, por favor, buscadla y subsanad este error. ¿Ya?
Estupendo.

The Good Place es la nueva creación de este genio, y nos plantea la eterna pregunta de "¿qué pasa cuando fallecemos? ¿adónde vamos?" Pues muy sencillo, dependiendo de la maldad o bondad de tus acciones a lo largo de tu vida, irás a parar o no a este lugar. The Good Place es el nombre que recibe (toma originalidad) el lugar para aquellos que han sido unos santos en vida y pueden así disfrutar de un paraíso donde todo es perfecto y conocer a su alma gemela, aquella persona que les complementa a la perfección.

Sin embargo, algo, o más bien dicho alguien, trastoca esta aparente perfección, y es que nuestra protagonista, Eleanor (Kristen Bell) ha sido una absoluta cabroncita en vida y, por alguna clase de error, ha ido a parar a The Good Place. ¿Cuánto tiempo podrá mantener el secreto? ¿Qué consecuencias tendrá su estancia en este sacrosanto lugar?

También hay tiempo para el humor educativo
No sólo el concepto de la serie resulta interesante (no conozco ninguna otra que use este pilar central para hacer comedia), sino que estéticamente es una tremenda maravilla. Llegas a creerte que ese lugar existe, y está todo minuciosamente recreado. The Good Place es un lugar colorido, lleno de fantasía, donde tus deseos pueden hacerse realidad y cuentas con más de mil sabores de helado distinto, por disparatado que éste sea. Al menos hasta que llega Eleanor, que empieza a enturbiar la tranquilidad del lugar.

Sin embargo, aviso a negantes, no estamos ante una comedia de carcajadas continuas, estamos ante un humor trabajado, con bromas muy repartidas aquí y allá. No esperéis el humor fácil del 80% de la parrilla televisiva, no esperéis gags continuados uno tras otro. 
The Good Place pretende ir más allá, pretende también hacer reflexionar al espectador, de vez en cuando darle en las narices, todo ello aderezado con pizcas de ingenio aquí y allá. Por eso siempre digo que no es una comedia al uso, y por eso quizá no guste a todo al mundo, pero también por ese motivo creo que es de lo mejorcito que he visto en televisión últimamente. The Good Place es una "rara avis" en la televisión pública, es una serie única, especial, que se atreve a ser distinta y arriesgar. El resultado, a mí parecer, es muy bueno, llegando incluso a crear su propias metarreferencias y hacer partícipe al espectador de su juego interno (para ejemplo, un botón: en The Good Place las palabrotas no están permitidas, por lo que las convierte automáticamente. Así, cuando Eleanor pretende maldecir con un "What the fuck?" enseguida le sale de la boca un divertido "What the fork"? Y como esté, muchos otros).

Pullita "inocente" a la tele británica
El reparto de personajes resulta de lo más carismático, y lo mejor de todo es que la serie se toma su tiempo en explorarlos a fondo y dejar que los conozcamos, llegando incluso en algunos episodios a contarnos (con pequeñas piezas, eso sí, sin dejar nunca que se convierta en el centro de atención del episodio) cómo era su vida y cómo terminaron ahí. Así, podemos sentirnos retratados en mayor o menor medida en ellos y descubrir que sus vidas, si bien llenas de bondad, no eran tan perfectas como pudiera parecer.

Y así, durante trece amenos episodios, conocemos el lugar, a sus habitantes, a su arquitecto Michael (Ted Danson), a la secretaria robot que todo lo puede Janet (magistralmente interpretada por D'Arcy Carden) y llegamos a un revelador y sorprendente final. ¿Quién nos lo iba a decir?

Adam Scott brilla como "malo"
Os juro que jamás de los jamases pensaría que una comedia tan aparentemente sencilla como The Good Place tendría un as bajo la manga tan gordo como el que nos presenta en su Season Finale. Dicho giro, brillante, impresionante, genialoso, deja al espectador con el culo pegado a la silla, y encumbra a esta serie como algo más que "una comedia sobre la ética y la moralidad", convirtiéndola para mí en uno de los eventos televisivos del año. 

En pocas palabras, dadle una oportunidad a esta serie, conectad con ella, con su original concepto y sus heterogéneos personajes. Merece realmente la pena.

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lunes, 31 de octubre de 2016

Black Mirror, reflejos de un desconcertante futuro.


Gracias a la existencia de Netflix, muchas series están reviviendo en forma de remake, otras están conociendo una segunda edad dorada y algunas otras están siendo salvadas de la quema que otras cadenas tenían previsto.

Es el caso de Black Mirror, serie que hoy nos ocupa, que Netflix no sólo ha rescatado, sino que ha aumentado el número de episodios (serán 12 divididos en 2 tandas) y el presupuesto de producción. En la plataforma ya tenéis disponibles los seis primeros y aquí me tenéis a mí dispuesto a diseccionarlos uno por uno contándoos mis impresiones. ¿Echamos una mirada al espejo del futuro?



3x01 Nosedive

Imaginad que el futuro ya no se rige por el dinero o por el estatus social, sino por la influencia que tengas sobre todas las personas que te rodean. Imaginad también que todo lo que hagas en la vida está condenado a ser puntuado y juzgado por el resto de personas y que, si tu valor numérico (sí, reducimos la vida humana a una simple cifra) baja de cierta cantidad serás considerado un paria social y deberás vivir prácticamente en el ostracismo.

Nosedive juega de una forma increíble con este concepto y me atrevería a pensar que es una extensión hiperbolizada de lo que hoy se conoce como "influencers". ¿Y si todos lo fuéramos y estuviéramos obligados a fingir una vida feliz y maravillosa tan sólo para que los demás nos miren bien?

A nivel técnico, es sin duda uno de los episodios más dificultosos y bien realizados de la temporada. El mundo futuro creado por Rashida Jones (sí, ella está involucrada en el guión) y Mike Schur resulta convincente y tremendamente imaginativo. Es un episodio que nos hace reflexionar sobre lo que estamos haciendo y el mal uso que se le puede dar a la información y a no tener ninguna privacidad. Su broche de oro lo pone esa escena final magistramente interpretada por Bryce Dallas en la que no sabemos si reír, llorar, sentir pena o verguenza ajena.
A mí gusto, uno de los mejores episodios de esta primera mitad y uno de los que más invita a pensar y a detenerse un momento. Este futuro no lo veo tan imposible...

8/10



3x02 Playtest

En una serie como Black Mirror, los videojuegos y la tecnología tienen cabida de las más diversas formas. En este episodio, nuestro protagonista es un trotamundos libre apasionado de los videojuegos que, un mal día, descubre que ha perdido todo el dinero del que disponía en su cuenta. Su solución inmediata pasa por encontrar trabajo y rápidamente encuentra uno: hacer de cobaya experimental en la salida de un nuevo videojuego de realidad virtual. Lo que él no se espera es lo realista que puede llegar a ser todo...

Este capítulo podría proyectarse perfectamente como una buenísima película de suspense con los videojuegos como telón de fondo. Su guionista ha jugado un poco a hacer un Inception (Origen) y dejar al espectador con la boca abierta al ver el final del episodio. Resulta confuso por momentos, pero juega muy bien con las palabras y las imágenes y tan sólo cuando veas el último segundo de "Playtest" descubrirás la impactante verdad que se escondía detrás de todo.
Maravilloso cuando Black Mirror juega con nosotros y nos lleva por donde quiere. Echaba de menos esa esencia. Muy bueno.

8/10



3x03 Shut Up and Dance

El protagonista, magistralmente interpretado por Alex Lawthe, es un joven bastante tímido que trabaja de limpiador en una hamburguesería y cuya vida parece de lo más apática. Un día, mientras se pone frente a su ordenador para "darse una alegría", descubre que nada más terminar recibe un extraño mensaje a su móvil "invitándole amablemente" a seguir una serie de instrucciones si no quiere que el vídeo de su onanismo rule por todos sus contactos. El chico entra en pánico y decide obedecer a este convincente extraño, entrando en una espiral de locura que le llevará a...

Hasta aquí puedo leer. Es quizá uno de los capítulos más inquietantes de todo Black Mirror. Lo que empieza como algo aparentemente inofensivo enseguida aumenta exponencialmente hasta llegar a situaciones de lo más turbias. Es el episodio más lineal de lo que llevamos, pero desde luego deja una huella imborrable en el espectador. Más de uno empezará a abusar menos de las cámaras web tras ver este capítulo. Simplemente espectacular. Y sí, también cuenta con un dato inesperado al final que os dejará con la boca abierta.

8.50/10



3x04  San Junipero

El episodio aclamado de la temporada. Nos cuenta la historia de... bueno, la verdad es que resulta difícil narrar la trama de este episodio sin que algo resulte demasiado revelador.
Dejémoslo en que es una peculiar historia de amor en la que se tratan con acierto temas tan variados como la muerte, el más allá, la eutanasia, la idealización de la vida y la identidad personal.
Es un episodio que, a priori, puede parecer muy normalito, pero enseguida da ese giro en el que todo empieza a cobrar sentido y nos deja con el corazón en un puño en más de una ocasión.
Conceptualmente, uno de los episodios más brillantes de Black Mirror, y es que hasta las historias de amor son peculiares en esta serie.

8/10



3x05 Men Against Fire

¿Cómo serían las guerras del futuro? Esa es la premisa básica de este episodio, en donde la tecnología ha avanzado tanto que las armas resultan de lo más peculiar. Por si fuera poco, tenemos una extraña invasión de criaturas violentas que no parecen querer nada bueno... ¿qué verdad se oculta detrás?

Tampoco puedo revelar mucho sin fastidiaros el episodio. A mí juicio el más flojo de lo que llevamos de temporada. Se me ha hecho un pelín largo y lento, pero incluso en Black Mirror el capítulo más flojete supera a la media de la televisión actual.
Mi problema con Men Against Fire, aparte de su ritmo, es que hasta que llega el giro pasa demasiado tiempo, y aunque lo que se plantea resulta sumamente interesante, también me ha resultado lo más peregrino de toda la temporada. Es una realidad que aún no vislumbro tanto como otras que sí resultan más cercanas.

6.50/10



3x06 Hated in the Nation

Imaginad que, con un simple hagstag con el título #DeathTo pudiéramos eliminar a esos políticos o famosos que tan mal nos caen y que hacen del país un lugar peor y menos seguro. Pues esa es la premisa detrás de este último episodio de la mitad de temporada.

Sin embargo, esto es Black Mirror y aquí hasta lo más aparentemente sencillo esconde un turbio secreto en el que se mezclarán la tecnología, intereses políticos y un toque de thriller de lo más extraño pero efectivo que jamás he visto.

Es también el episodio más largo de todos, con una duración de hora y media, que bien podría ser proyectado en cines como una película y de seguro se llevaría algún premio. Arranca un poco lento, pero cuando coge ritmo es un "in crescendo" brutal hasta que termina, con un final por cierto que deja un poco descolocado y que nos invita a teorizar. Así es como nos gusta Black Mirror.

¡Es todo de momento, tendremos que esperar unos meses para ver la otra mitad que falta! Por lo pronto, os invito a descubrir esta pedazo de serie desde el inicio si no la conocéis y al resto os invito a comentar vuestras impresiones sobre estos episodios en los comentarios! ¡Nos leemos!

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viernes, 30 de septiembre de 2016

Heroes Reborn, el chicle que nunca debió ser estirado.


Fuimos muchos los que, en su día, lo flipamos a escala desproporcionada con Heroes, esa serie creada por Tim Kring que le daba una nueva vuelta de tuerca al género de los superhéroes, haciéndolos más mundanos, menos súper y más como tú y como yo. A lo largo de cuatro temporadas, con sus más y sus menos (olvidemos, por favor, la innecesaria trama circense de la temporada final), nos regaló muchos grandísimos momentos, un incomparable elenco de personajes inolvidables y numerosos giros que nos dejaron alucinados. Y sí, el mítico Yatta de Hiro Nakamura.

Años más tarde, y pese a que la serie había sido cancelada por unos discretos índices de audiencia, alguien decidió que era hora de retomar la serie. Era hora de desempolvar guiones y continuar la historia. Sin embargo, en este proceso se cometieron errores y aciertos, y más de los primeros que de los segundos he de decir.

Para empezar, digan lo que os digan, no os pongáis a ver Reborn sin haberos tragado las cuatro temporadas previas, porque os vais a perder numerosos detalles, referencias y ciertas claves argumentales sin las cuales esto tiene menos sentido todavía (por ejemplo, conocer los estudios del Dr. Suresh, una pieza importante en los acontecimientos de esta temporada).

Y aquí ya entro en uno de los errores de bulto de Reborn, pretender que sea una serie independiente, visible por sí misma, pero arrastrar con desacierto gran parte de los personajes y ciertas tramas de sus orígenes. Estas medias tintas no han ayudado a nada, desdibujando los pocos personajes que molaban de las temporadas previas.

Lo ideal hubiera sido empezar REALMENTE de cero, con todos nuevos personajes y una nueva trama de verdad, no una que rememora el pasado y se cuelga de él para hacer avanzar a trompicones unos acontecimientos que, sinceramente, no están bien llevados.

Lo cual me lleva a lo “nuevo”, lo que realmente aporta inédito Heroes Reborn, sus nuevos personajes. Tenemos casi una decena de nuevos héroes. Hagamos cuentas, pues. Son trece episodios para un número significativo de nuevas personalidades que introducir. ¿Creéis que da tiempo a desarrollarlos como se debiera, a que sean realmente significativos y sintamos algún tipo de cercanía a ellos? Efectivamente, la respuesta es no. Lo único medianamente interesante es la curiosidad por ver qué poderes tienen y cómo los usan, pero a nivel de evolución y de interés por cada uno rayan la nulidad.

Y no será porque no lo hayan intentado: han metido a Noah Bennet como protagonista indudable, han reintroducido al queridísimo Hiro Nakamura, vemos pequeños momentos con algunos de nuestros pasados héroes y no dejan de mencionar a Claire (eso sí, no esperéis verla por ninguna parte). Sin embargo, todo cae en saco rato cuando tenemos una trama tan poco interesante, con apenas chicha que rascar y unos personajes anodinos que ni de lejos llegan al carisma de los iniciales.

Así pues, tenemos un producto que vive de la nostalgia del fandom, levemente entretenido en ocasiones, pero que arrastra los males de la continuidad indeseada y poco trabajada y repite la misma estructura que ya vimos entonces, sólo que con mucho menos acierto. Somos fans, pero no  nos tragamos cualquier cosa.  ¿Vosotros cómo lo veis? ¿Una oportunidad perdida, un desesperado intento de volver al origen o un último regalo a los seguidores? (Porque, si son como esto, espero que sea el último, y ahora de verdad).


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