jueves, 13 de marzo de 2014

[Crónica Viaje a Italia]

La pasada semana, como anuncié en su momento, el blog entró en hiato debido a un viaje que realicé a Italia. Dicho viaje fue organizado por la Universidad y, a pesar de estar dirigido principalmente a estudiantes de la carrera de Geografía e Historia, se permitía la entrada a gente externa que estuviera interesada, aunque eso sí con límite de plazas.

Durante el viaje, he podido ver prácticamente toda Italia. Han sido 9 días de constante ajetreo, de no parar y de ir apurados. Esto ha hecho mella en mí, que he perdido un par de kilogramos y he llegado a estar en un estado de agotamiento extremo que no me sentó bien.

Aún con esto, el viaje ha sido muy disfrutable. Hemos pasado por multitud de lugares, pero vamos a ir desgranando poco a poco, aunque de forma resumida, algunas de las experiencias del viaje.

El primer día dormimos en Milán, ciudad que apenas pudimos visitar, ya que llegamos a los albergues a las 11 de la noche, y el mal tiempo no ayudó demasiado a que pudiéramos dar una vuelta libremente por la ciudad. Una espinita clavada que queda para otra ocasión.
El segundo día, ya con mejor clima, empezó el ajetreo. Visitamos el Museo Arqueológico de Génova, el muso de La Spezia y vimos la cantera de mármol de Carrara, con unas vistas impresionantes, pero no aptas para gente con vértigo como yo. Algunos de los viajeros incluso robaron piedras de mármol allí halladas. Ese día nos alojamos en un bonito albergue de Pisa (y uno de los escasos días en los que pude dormir sin alboroto y con solo 2 personas en la habitación).

El tercer día visitamos Florencia, visita a Museo incluida (vais a ver que la mayoría de museos están dedicados a la arqueología, al ser un viaje de estudios, y un servidor no es muy fan de la arqueología, prefiero la pintura o incluso la escultura). Asimismo, pude deleitarme con la ciudad de Florencia, bastante bonita, con sus riquísimos helados y la impresionante Galería de los Uficci. (¡por fin pintura!). Sin embargo, aquí tuvimos un contratiempo, y es que aunque la Galería cerraba a las 7 de la tarde (sí, flipad), a las seis y media ya nos estaban echando de malas maneras y apuradamente, con lo cual me quedó un agridulce sabor de boca. Es un lugar al que quiero volver y verlo con más calma, porque era uno de mis principales objetivos del viaje. Además, mi estado de cansancio ya este día no me permitió gozar como quisiera de las impresionantes obras.
Asimismo, visitamos, como no podía ser de otra forma, Pisa, incluyendo su torre inclinada (foto típica incluida) y los alrededores. Impresiona, pero estás tan harto de verlo en fotos y en televisión, que casi pierde un poco de "hype". Aún con esto, merece la pena verlo en vivo y en directo.

Llegamos al cuarto día, nos desplazamos a Siena, una pequeña pero rústica ciudad que fue uno de los lugares favoritos de la mayoría de viajeros, servidor incluido. Fue allí donde también merendé un exquisito dulce italiano del que no recuerdo el nombre. Y también, como no, visitamos el Museo de Arqueología de Siena, y nos dio tiempo incluso a ver la ciudad a nuestra bola y a ver el increíble Duomo.

Quinto día, visita a la ciudad etrusca de Roselle (sí, piedras, yacimientos y todo eso que, disculpen, me aburre tanto). Visitamos no sé cuantos yacimientos etrusco-romanos, y aquí no iba a ser menos. Ese día nos alojamos en un albergue en Perugia.

Vamos con el sexto día, visitamos la ciudad de Perugia en sí, y claro, también el Museo Arqueológico. También vimos un pozo etrusco, no apto para agorafóbicos y gente con vértigo. Mola bastante, pero lo pasas mal si eres un poco hipocondríaco. Esa noche, nos alojamos en Rávena.

Séptimo día, visitas a la ciudad de Rávena, y en esta ocasión fuimos un poco por libre. Vi bastantes iglesias de todo tipo, la Domus con sus maravillosos mosaicos e incluso mauseoleos (para mí, una de las partes más aburridas, la verdad. No me entusiasma ver tumbas y me da mal rollo). Esa noche, cruzamos la frontera para dormir en Pliskovica, una pequeña localidad de Eslovenia (sí, puedo decir que he pisado Eslovenia, y puedo decir también que no pienso volver. Lo poco que vi parecía más propio de una peli de terror que otra cosa. El albergue, rural para algunos, cutre para un servidor, tenía madera vieja de esta que crujía a tus pies. Tanto es así que obligaban a descalzarse para, decían, mantener la casa bien. Yo os prometo que pensé que en cualquier momento se derrumbaría. Por otro lado, en ese lugar parecían desconocer lo que era la luz, ya que reinaba una oscuridad en casi todas partes que no acompañaba a sentirse a gusto. Ya digo, para mí fue lo más desagradable del viaje).

Afortuadamente, al día siguiente, octavo ya, nos fuimos de aquel lugar tan "bonito" en dirección a Triste, lugar bastante agradable en el que vimos, además del consabido museo, las ruinas romanas y la ciudad de Aquileia. Nos alojamos en Mira esa noche.

Penúltimo día, uno de los más esperados para muchos. Tocaba Venecia. Pasamos el día entero allí, divididos en grupos. Uno de ellos visitó el Museo y otro, harto de museos, en el que yo me incluí, decidió explorar por su cuenta. Contaba con la ventaja de que uno de los integrantes de este grupo ya había estado en Venecia y podía guiarnos con relativa facilidad. Iglesias a montones fue lo que vi, además de visitar el majestuoso, y caro, Palacio Ducal, y de pasar por el Puente de los Suspiros. No, no hicimos paseo en góndola debido a su prohibitivo precio. 
Venecia, en general, me pareció bastante bonita y agradable para pasear (a pesar de estar muy enfocada a gastarse los dineros). Sin embargo, de noche apenas tiene iluminación y resulta muy fácil perderse o no saber dónde dirigirse, a pesar de estar señalizado. Esa noche, nos alojamos en un curioso albergue que no estaba del todo mal.

Y llegamos al último día, en el que nos dio tiempo, antes de coger el vuelo, a visitar la villa romana de Sirmione y un castillo. He de decir que, aunque la villa era muy bonita (y me agencié otro maravilloso helado), el castillo en sí fue un poco patochada. Era subir y bajar, y tampoco era para tanto.
Esa misma tarde, tocaba coger el avión y de vuelta a España.

¿Qué cosas de Italia puedo comentar, aparte de los lugares que ya he comentado?
Para empezar, el agua. El agua es un tema que me preocupó. Allí, si puedes un agua, sin especificar, te traerán agua con gas, que es lo más común. Tienes que pedir agua natural, y aún así su agua tiene una mineralización distinta a la de aquí, y no te sacia la sed. Es algo bastante incómodo cuando estás sediento, con lo cual tienes que recurrir a refrescos o acostumbrarte a ello.

Por otro lado, hay ciertos estereotipos de Italia que quiero desmontar y otros que quiero confirmar. La pizza, del que se dice es uno de sus manjares, a mí me pareció mala de remate. Pude comer pizza en dos lugares distintas (por si acaso uno era malo y fuera mala suerte), y en ambos me pareció muy mejorable.
Sin embargo, puedo confirmar que allí la pasta la hacen formidablemente. Siempre está al dente, en su justo punto y con un sabor increíble. He comido pasta en dos ocasiones y fueron las veces que mejor me alimenté allí. 
Los helados, como ya he comentado más arriba, también son algo a destacar. Sabores increíblemente variados, y en general de forma natural. Muy buenos.

Poco más me queda por añadir. La gente solía ser bastante amable, y el italiano es bastante intelegible, aunque hablarlo no es tan fácil como puede parecer a primera mano. 
Ah, me olvidaba, mucho quejarnos de los horarios de Londres, pero en Italia todo cierra prontísimo también. Muchos de los museos y galerías cierran ya  alas 6, y las tiendas algunas incluso a las 5. Lo que más tarde en cerrar son los supermercados, y aún así sólo duran hasta las 7. Vamos, que en ese sentido sí que no mola nada.

Y esto es todo, si queda alguna duda o algo que queréis que comente, dejadlo en comentarios e intentaré responder. Ha sido un viaje en el que he acabado para el arrastre, pero bastante satisfactorio.

5 comentarios:

jota-chan jueves, marzo 13, 2014  

Que pasada el viaje y que envidia me das por todo lo que visitaste. Florencia y Venecia me encantaría visitarlas. No sabía que los museos cerraran tan pronto, pense que sus horarios estarían en la linea de los nuestros. Lo que comentas de la pizza me ha sorprendido, la mayoria de la gente que conozco que ha ido dice que es de lo mejorcito que han comido.
Espero poder ir algún día a visitar todas esas maravillas.

Gloom jueves, marzo 13, 2014  

Es uno de los países que me encantaría visitar!!! Qué envidia!!!
Y encima has ido un poco por todo! Me alegro de que lo hayas disfrutado ^^

RhapsodyRed jueves, marzo 13, 2014  

Ay, jo, cómo me identifico contigo... xDDDDD

Coincido contigo en que el cansancio hace que todo, aunque al principio sea todo precioso, al final se hace muy meh. Precisamente a mí Venecia me pareció muy meh porque llevaba 5 ó 6 días recorriendo Italia, andando mucho y durmiendo poco.

Totalmente de acuerdo con lo de Pisa. Y me pasó lo mismo con la plaza de la basílica de San Pedro (no así con los Museos Vaticanos *-*).

Uy, justamente en Trieste tengo yo un conocido, que curiosamente se llama Davide :P Me gustaría visitar esa ciudad :P

Lo de las góndolas en Venecia es un delito. ¡Qué caro, por Diox!

A mí Venecia me decepcionó un poquito, la verdad. No sé si por lo cansado que iba, pero no sé. Me pareció un sitio que se viene abajo poco a poco, muy desolado en algunas partes y muy cuidado en otras, y con un calor húmedo HORRIBLE.

El tema del agua no es solo allí. Digo yo que los españoles debemos ser los raros, porque lo del agua también me pasó en Francia y en Suecia. Con el puto sida que da el agua con gas, por Dios. D:

Lo de la pizza, yo probé ambas: la que yo creo que ha sido la mejor de mi vida, en una callejuela cerca del Panteón de Roma y la que yo creo que fue la peor, en Venecia justamente.

Y destaco también lo carísimo que me pareció todo. Me llevé la sensación de que a cada paso que daba me querían timar o estafar. De hecho, alguna vez lo consiguieron (tanto es así que en Florencia hice un "sinpa" porque me negaba a pagar una cifra astronómica por una "deconstrucción de lasagna").


P.S: Una duda que me surge, comentas que te gusta la pintura y tal. ¿En el insti diste Historia del arte, por algún casual? :3

Kaoru Himura-Takarai jueves, marzo 13, 2014  

Lo del agua con gas pasa en muchos sitios. De todos modos, yo estuve en Roma y no me pasó eso; al revés, preguntaban directamente si querías de botella o del grifo.

Roberto jueves, marzo 13, 2014  

Como participante en el viaje diré varios apuntes ^^
1. La Galería Uffizi de Florencia cerraba a las 7, y a las 6.30 nos echaban a patadas xD
2. En Carrara no nos dedicábamos a "robar piedras" xD cogíamos trocitos de mármol del camino y eso es legal xD
3. Siena fue inmensamente precioso, sobre todo el Duomo. De lo más bonito que he visto nunca.
4. Pliskovica parecía sacado de un cuento de los Hermanos Grim y fue de lo más bonito que hemos podido ver (un cielo súperestrellado y todo bosques alrededor), así que deshonra para tu vaca por decir que no te gustó ¬¬
5. Venecia es y será mi ciudad favorita por excelencia. Era la segunda vez que iba y no quepo en mi de deseos de regresar.
6. No vayas a Suiza o a Alemania. Ahí tienen mil tipos de agua y son todas con gas xD
7. No me acuerdo dónde lo pusiste, pero se dice "Duomo", no "Domus", que eso es una casa romana xD

De todos modos, con todo, me alegra que te haya gustado el viaje ^^

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